Si bien la Psicología, la salud mental y el bienestar pueden llegar a considerarse lo mismo, no lo son. La Psicología es una ciencia de la salud y de las ciencias sociales que estudia y genera herramientas para analizar, comprender y abordar problemas conductuales, cognitivos y emocionales humanos. La salud mental es definida como un estado de bienestar en las diferentes etapas de la vida que puede lograrse, entre otras herramientas, con ayuda de la Psicología. El bienestar es la meta final y está compuesto por la salud mental y física…
Primero terminemos de definir la Psicología como la ciencia que estudia el comportamiento, los pensamientos y las emociones. Analiza su relación entre ellos a nivel individuo, pero también en los grupos, en las relaciones y en la sociedad. Abarca desde investigación hasta aplicación y desde mi perspectiva la aplicación siempre debería tener un grado de investigación sistemática (ya sea cualitativa o cuantitativa) para la mejora de sus prácticas y resultados.
Sus áreas incluyen educación, neuropsicología, terapia clínica, el trabajo con recursos humanos, algunas veces el marketing (aunque su aplicación en este puede ser controversial). Actualmente puede emplearse para estudiar la interacción entre el ser humano y las nuevas tecnologías. En este artículo me enfocaré en el área clínica para hilarlo con la salud mental y el bienestar.
La Psicología en su aplicación como terapia clínica posee el potencial de ayudar a personas diferentes, como lo son niños, adolescentes, jóvenes, adultos, adultos mayores, parejas y familias que requieren soporte y nuevas herramientas para afrontar diversas circunstancias a lo largo de su vida.
Existen diversos enfoques clínicos en la psicología, entre los mas conocidos está la terapia cognitiva, conductual, Gestalt, psicoanálsis. En la cognitiva existen estrategias diferentes pero se centran en modificar los pensamientos que subyacen a las conductas (síntomas) y sean implementados estos cambios en la vida diaria. Existen corrientes humanistas como la Gestalt donde se centran en el crecimiento personal. Otras como el psicoanálsis se centra en los procesos inconscientes que llevan al sujeto a vivir de forma repetitiva diversos patrones que pueden llevar al sufrimiento psíquico.
Aunque estos enfoques clínicos son difernetes, en general entre los objetivos finales de la terapia clínica es que las personas descubran habilidades de afrontamiento, identificación de sus emociones, conductas y pensamientos y sean capaces de llevarlas a la práctica para tener una mejor relación y comprensión de su vida, elecciones y relaciones.
Y luego, ¿qué es la salud mental?
“La salud mental es concebida como un estado de bienestar en el que el individuo realiza sus capacidades, supera el estrés normal de la vida, trabaja de forma productiva y fructífera, y aporta algo a su comunidad. Con respecto a los niños, se hace hincapié en los aspectos del desarrollo, como en el sentido positivo de la identidad, capacidad para gestionar los pensamientos y emociones, así como para crear relaciones sociales, o la aptitud para aprender y adquirir una educación que en última instancia los capacitará para participar activamente en la sociedad” (OMS, 2013).
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